El uso del balón gástrico es un procedimiento para combatir la obesidad y uno de los más utilizados cuando el paciente presenta una obesidad grado II o deba perder  unos 40 kilos o más.

Los candidatos son personas entre los 18 a 60 años que han llevado dieta sin lograr los resultados deseados o aquellas que presentan complicaciones producto del sobrepeso que significan un riesgo para su salud.

 

 

El procedimiento consiste en introducir un globo de plástico desinflado en el estómago del paciente que luego  se llena de gas o de líquido para que ocupe espacio en la cavidad  estomacal y de esta manera producir sensación de saciedad en el paciente y disminuir sus deseos de comer.

 

 

 

Aunque el uso del balón gástrico es menos invasivo que una cirugīa bariátrica, para colocarlo,  el paciente debe ser sometido a sedación  y se requiere hacer una endoscopía.

La buena noticia es que hay una nueva generación de balón gastrico que es aún menos invasivo que el tradicional  y el procedimiento resulta mucho más económico y es conocido como balón gástrico ingerible

Es  un proceso más sencillo  donde sólo interviene un médico a diferencia de los tradicionales donde intervienen varios especialistas. Es un procedimiento ambulatorio que no requiere internamiento clínico.

Este método consiste en un balón con forma de cápsula que es tragado por el paciente por vía oral bajo supervisón médica donde se monitorea que esté en la posición correcta. Esta cápsula o balón va unido a un tubo fino que es por donde se le introduce el gas o el líquido una vez que se ha colocado en el estómago. Este tubo delgado se retira al final del procedimiento.

Todo el  proceso no dura más de 15  minutos y se monitorea mediante un aparato de sonografía o radiografía.

 

 

El paciente tiene que tomar algunas medidas de precaución y cuidados mínimos como acudir al médico en ayunas y tomar alguna medicación .

Existen dos modelos en el mercado. uno que se infla con  gas y otro que se llena de líquido, generalmente una solución salina inocua para el organismo.

La diferencia entre uno y otro es que,  el primero hay que retirarlo por endoscopía, por lo que el paciente debe ser sometido a sedación suave;  generalmente al cabo de tres meses. El segundo,  luego de unos cuatro meses de haber permanecido en el estómago se  abre y tanto el líquido como la cápsula hecha de una silicona fina son expulsados por el cuerpo de manera natural.

Como todo plan de adelgazamiento, la introducción del balón gastrico debe ir  conjuntamente con cambios en los hábitos del paciente como una dieta saludable y la práctica de ejercicios moderados para que los resultados sean de largo plazo por lo que debe ir acompañado de la ayuda de un nutricionista y un sicólogo.

Fuente: mayoclinic.org; infoslus.com, centromedicoabc.com